Para tu primer año de pádel necesitas exactamente cuatro cosas. Todo lo demás es marketing — y te lo decimos en una web que gana una comisión si compras. Esa es la confianza que le tenemos a esta lista.
El error nº 1 del principiante es comprar la pala del jugador profesional que sale en la tele. Las palas de gama alta son duras, exigentes y de balance alto: en manos nuevas significan codo de tenista y bolas a la red.
Para empezar busca: forma redonda (punto dulce grande), goma blanda (perdona los golpes descentrados) y peso contenido (350-365 g). Hay opciones excelentes entre 40 y 80 €.
Si vas a invertir en algo, que sea aquí. Las zapatillas de running no valen: el pádel es lateral, y la suela de espiga (o mixta) es lo que evita resbalones en la arenilla de la pista y torceduras de tobillo.
Las primeras semanas vale cualquier mochila. Cuando juegues dos veces por semana — y lo harás — querrás sitio para pala, zapatillas, botes y una muda.
🎾 Lo que NO necesitas para empezar: pala de +200 €, protector de pala de carbono, ropa «técnica de competición» ni vitaminas raras. Necesitas jugar. Mucho.
Es juntar a cuatro. Toda persona que juega al pádel conoce el ritual: «¿jueves?», «yo no puedo», «¿viernes?», «yo solo a las 21h»... y al final no se juega. Cuadraos lo resuelve: crea la quedada del partido, manda el enlace y cada uno marca cuándo no puede. La pista se reserva cuando ya sabéis el día.
Cuadra el partido en minutos: cada uno marca cuándo no puede y la app os da el día.